martes, 9 de junio de 2009

¿DE QUE SE ENFERMAN LOS PERROS?



VACUNAS DEL PERRO

La vacunación del cachorro es importante para darle una vida saludable. Determinar el quién?, qué?, porqué? cuándo?, dónde? y cómo? de las vacunas es complicado y muchas veces varía de perro a perro.

Un cachorro recién nacido no es inmune a las enfermedades, sin embargo si tiene algunos anticuerpos que lo protegen, estos anticuerpos los obtiene de la sangre de la madre a través de la placenta. También obtiene anticuerpos de la leche materna, la cual es producida por la perra a partir del nacimiento del cachorro y durante 36-48 horas, esta leche se llama calostro. Después de este periodo el cachorro no continuara recibiendo más anticuerpos a través de la leche de la madre.

Todos los anticuerpos derivados de la madre, ya sea a través de la sangre o el calostro se llaman anticuerpos maternos.

Cabe señalar que el cachorro sólo recibirá los anticuerpos contra las enfermedades para las que la madre había sido recientemente vacunada. Por ejemplo, si la madre no había sido vacunada contra el parvovirus, el cachorro no tendrá los anticuerpos contra el parvovirus, el cachorro sería entonces susceptible a desarrollar una infección por parvovirus.

La edad en que el cachorro debe ser vacunado es proporcional a la cantidad de anticuerpos que recibió de su madre. Si el cachorro tiene altos niveles de anticuerpos maternos presentes en el flujo sanguíneo, estos bloquearán la eficacia de una vacuna, pero cuando los niveles de anticuerpos maternos han bajado lo suficiente la inmunización de una vacuna comienza a trabajar.

Los anticuerpos maternos en la sangre del cachorro estarán presentes varias semanas. Hay un periodo de tiempo de varios días a varias semanas en que los anticuerpos maternos son demasiado bajos para proporcionar protección contra enfermedades, pero demasiado altos para permitir que la vacuna funcione, este período es conocido como ventana de susceptibilidad.

La duración de la ventana de susceptibilidad es diferente en cada camada y la edad en la que los cachorros son capaces de responder a una vacuna y desarrollar la protección (ser inmunizados) abarca un amplio período de tiempo.

Generalmente los cachorros inician su calendario de vacunación alrededor de la 6a a 8a semana de vida y se les aplican refuerzos cada 2 a 3 semanas hasta que éstos tienen alrededor de 4 meses, posteriormente se revacunan anualmente.

¿QUE VACUNAS DEBE APLICARSE UN CACHORRO?


Por regla general se debe vacunar al perro como mínimo contra el Moquillo, Parvovirus, Hepatitis y Leptospirosis. Según la zona donde vivas, el veterinario administrará también la vacuna de la Rabia. Adicionalmente se puede considerar vacunar al perro contra la Traqueobronquitis (tos de las perreras), Piroplasmosis y Coronavirus.

El siguiente es un calendario de vacunación que se aplicó a Linux, mi perro Labrador, sólo es para que se hagan una idea general de referencia, lo mejor es consultar al veterinario.


Se conoce como vacunación séxtuple a las vacunas que se aplican contra el Moquillo, Hepatitis, Leptospirosis, Parvovirus, Parainfluenza y Coronavirus. La séxtuple se aplica la primera vez y adicionalmente un 1er y 2o o 3er refuerzo, según las indicaciones del veterinario, luego contra la rabia, y 2 veces al año desparasitación.

Se recomienda acudir con un veterinario para que el determine la edad, la estrategia y el programa de vacunación del perro que le brindara una mayor protección contra enfermedades.

Consulta a tu veterinario para que te aconseje qué vacunas son las necesarias, cuando deben administrarse y en qué condiciones. El programa de vacunación canino, tanto en cachorros, como en animales adultos, es fundamental para evitar las enfermedades.

¿CUANDO DEBO VACUNAR A MI PERRO ADULTO?

Todos los perros mayores de 6 meses deben ser vacunados todos los años con dos vacunas: la vacuna séxtuple y la vacuna antirrábica.

A los perros adultos se les suele vacunar anualmente con una vacuna multivalente que cubre todas las enfermedades importantes.

LAS ENFEMEDADES MAS COMUNES DE LOS PERROS



encontrarás una lista de las enfermedades que más frecuentemente atacan a los perros, con su correspondiente descripción y nuestras recomendaciones para atacarla o al menos para cuidar a tu mascota en lo que la haces revisar por un veterinario.

PIEL

La piel es un órgano expuesto a sufrir enfermedades constantemente. Las causas de sus problemas son muy variadas: cambios hormonales, alimentos, medicamentos, etcétera. A continuación se mencionarán las enfermedades más comunes en la piel.

Alergia al piquete de pulga. Es una reacción de hipersensibilidad a uno o más componentes de la saliva de la pulga, se adquiere principalmente en el verano. Es un problema muy frecuente y desesperante para ti y, sobre todo, para tu perro.

Signos clínicos que notarás

Zonas sin pelo en la grupa y en la base de la cola.

Tu perro se rascará y se lamerá desesperadamente hasta lesionarse de gravedad por sí mismo.

Zonas enrojecidas, sangrantes o con costras.

Tratamiento a seguir

Baña al animal con jabones antipulgas y/o apoya el tratamiento con productos orales, tópicos o inyectables, recetados por el veterinario.

Fungosis –problemas de hongos. Es una infección de la piel ocasionada por hongos que invaden y viven dentro del pelo, uñas o piel. La humedad causada por baños continuos, o el tener a tu perro alojado en un lugar húmedo y falto de ventilación, le ocasionaría una invasión fungal.
Signos clínicos que notarás

Zonas muy características, sin pelo, redondas; depende del tipo de hongo que está afectando a tu perro.

Tratamiento a seguir

Llévalo al veterinario para que recete la terapia correcta.

Laceraciones y heridas accidentales. Al estar jugando, tu perro puede sufrir raspones o cortadas que lastimarán su piel. Por fortuna, algunas pueden ser atendidas sin la ayuda del veterinario.

Signos clínicos que notarás

Zonas enrojecidas con o sin pelo.

Puede o no haber presencia de sangre.

Tu perro se rascará y se lamerá continuamente.

La zona afectada puede estar inflamada.

Tu perro puede sentir dolor si tocas el área afectada por el hongo.

Tratamiento a seguir

Verifica la zona afectada.

Corta el pelo del rededor.

Lava con agua y jabón neutro la zona; luego enjuágala perfectamente y sin tallar enérgicamente.

Seca la zona muy bien, esponjeando –sin tallar.

Aplica desinfectantes no agresivos con poder secante, como violeta de genciana, topazone, vetzarol, aluspray, etcétera.

En caso de que persista el problema o haya complicación bacteriana o fungal, consulta al veterinario.

Sarnas

Es la falta de pelo en diversas zonas causada por parásitos. Es un mal muy desagradable a la vista, así que evita que tu perro la contraiga. Hay tres tipos de sarna: una de ellas es la sarna demodésica, que no es contagiosa y solamente se presenta en cachorros al abatirse la respuesta inmunológica, ya que este parásito forma parte de la microflora normal de la piel. Las sarnas sarcóptica y soróptica, en cambio, son altamente contagiosas, por lo que es necesario que lo lleves al veterinario para que dé el diagnóstico a través de un frotis de la piel.

Signos clínicos que notarás

Comezón.

Falta de pelo en zona localizada.

Inflamación.

En la sarna demodésica las lesiones se localizan sólo en la cabeza y las extremidades.

En las sarcóptica y soróptica la comezón y las lesiones son más intensas y, a veces, sangrantes, y se localizan en el vientre, la cara, las extremidades, el tórax y las orejas.

Tratamiento a seguir

Llévalo al veterinario para dar el diagnóstico pertinente.

Pioderma. Es una infección bacteriana ocasionada por el exceso de humedad, inmunosupresión, automutilación, etcétera.

Signos clínicos que notarás

Zonas sin pelo inflamadas y enrojecidas.

Presencia de secreciones malolientes con o sin sangre.

Dolor.

Presencia de escamas.

Prevención.

En el caso de tener muchos pliegues en la piel –como el sharpei– es necesario una limpieza correcta cotidiana para evitar el exceso de humedad y la acumulación de bacterias entre los pliegues.

Tratamiento a seguir

Lleva al perro al veterinario para dar el tratamiento adecuado

Aparato respiratorio

Tos de las perreras


Es la tos seca que puede darle a tu perro cuando esté junto con otros en un área sucia e infectada, dentro de jaulas y compartiendo utensilios con los demás. Es común que la contraigan los perros en las pensiones o las tiendas mal aseadas. Este mal se transmite por fomites –moco, saliva, estornudo, comederos, jaulas, etcétera. Si no la atiendes a tiempo con la terapia correcta, tu perro puede caer en cuadro de neumonía y pudiera morir.

Signos clínicos que notarás

Tos.

Moco seroso –transparente y sin olor.

Moco purulento –de color y maloliente.

Depresión.

Postración.

Inapetencia.

Fiebre –que apreciarás en el abdomen, los cojinetes plantares calientes y resecos, la nariz reseca.

Conjuntivitis.

Tratamiento a seguir

Limpia y desinfecta con cloro, cloruro de benzalconio, hipoclorito de sodio o clorhexidina el área donde vive tu perro, sobre todo si se aloja con otras mascotas para evitar una reinfección.

Aísla a los animales enfermos.

En caso de tener sólo un perro, desinfecta las áreas donde se encuentre y llévalo al veterinario.

Ya que el sistema respiratorio es muy delicado, no le administres ningún medicamento como aspirinas, jarabes, etcétera, porque complicarán el cuadro aún más.

Consulta al veterinario apenas presente alguno o varios de los signos mencionados, para que recomiende la terapia apropiada y la apliques a la brevedad.

Moquillo canino

Es una enfermedad viral común en los animales jóvenes y viejos no vacunados. Los animales infectados eliminan el virus en todas las secreciones del cuerpo, así como la orina y las heces. Las principales fuentes de infección son las tiendas de mascotas, los criaderos, los asilos, etcétera, cuando están sucios e infectados.

Signos clínicos que notarás

Son muy variables, pero lo más común es que presenten:

Falta de apetito.

Depresión.

Fiebre.

Rinitis y conjuntivitis con secreciones anormales –moco de color verde, con pus, etcétera.

Neumonía.

Bronconeumonía.

Vómito.

Diarrea.

Signos nerviosos en la fase terminal.

Prevención

Es posible aminorar o erradicar la incidencia de la enfermedad por medio de la vacunación. Si tuviste perros enfermos antes de que llegara el nuevo cachorro, desinfecta a conciencia con agua, detergente y cloro todas las áreas que aquel perro acostumbraba visitar por unos cuatro días consecutivos y enjuágala perfectamente con agua, para que no irrite las partes sensibles del nuevo cachorro.

Tratamiento a seguir

Depende mucho de tu constancia en la aplicación del tratamiento indicado por el veterinario.

Si tu perro llega a recuperarse tendrá secuelas nerviosas; los cojinetes plantares, al igual que la nariz, quedarán agrietados de por vida. A pesar de esto vivirá una vida casi normal.

Aparato gastrointestinal

Parvovirus, rotavirus y coronavirus

Existen enfermedades intestinales de origen viral, poco frecuentes en la actualidad gracias a la vacunación. Suele creerse que si el perro o cachorro está vacunado, será inmune. Sin embargo, si tu perro presenta alguna otra enfermedad o inmunosupresión, es susceptible a adquirir alguna de estas enfermedades. Respeta el calendario de vacunación para reforzar la capacidad inmune de tu mascota. Puede darse el caso de que tu perro presente la enfermedad estando vacunado, pero será leve y el médico veterinario podrá actuar inmediatamente, de modo que tu perro o cachorro posiblemente se salvará o sufrirá las menores consecuencias. Estas enfermedades son moquillo, parvovirus, coronavirus, rotavirus, entre otras, las cuales el especialista debe atender lo más pronto posible.

Signos clínicos que notarás

Vómito.

Intolerancia al alimento y agua.

Dolor abdominal.

Fiebre –abdomen caliente, cojinetes plantares calientes y resecas, nariz reseca.

Inapetencia.

Postración.

Estreñimiento.

Excremento maloliente.

Excremento duro como piedra.

Excremento con sangre.

Diarrea.

Diarrea con sangre completa.

Diarrea con sangre digerida –sangre morada o negra.

El tratamiento paliativo será limitado, desgraciadamente, porque las causas pueden ser muy variadas: intoxicación por plantas, plomo, insecticidas, desinfectantes, venenos, detergentes, úlceras gástricas, etcétera.

Tratamiento a seguir

Consulta al veterinario lo más pronto posible. Es la única opción para que dé su diagnostico y tratamiento a seguir.

OTITIS


Es la inflamación del conducto auditivo o cartílago auricular, ocasionada por diversas causas. Ésta puede ser interna, media o externa.

Signos clínicos que notarás

Sacude demasiado la cabeza.

Inclina la cabeza hacia un lado.

Oreja u orejas caídas

Inflamación del oído y de la oreja afectada.

Tu perro se rascará mucho la oreja.

Pudiera haber sangrado.

Exceso de humedad en el conducto auditivo.

Acumulación de pelo y cerumen.

Predisposición de raza, esto quiere decir que las raza que tienen las orejas muy grandes y pendulosas, sufren más este padecimiento. Por ejemplo, los basset hound o los cocker ingleses.

Dolor.

Mal olor.

Cambios de conducta.

Pérdida de la capacidad auditiva.

Descamación.

Falta de pelo en las orejas.

Tratamiento a seguir

Revisa antes que nada los oídos, para verificar que no tienen adentro algún objeto extraño.

Si no hay objetos extraños en los oídos, lávalos con agua oxigenada rebajada con agua o con vinagre rebajado en agua, 2 veces al día por 3 días.

Seca perfectamente el área.

Si después de 3 días continúa el problema, consulta al veterinario.

Conjuntivitis


Es la inflamación de la conjuntiva causada por diversos factores, por lo que algunos de los signos presentados varían un poco en los animales.

Signos clínicos que notarás

Opacidad del ojo.

Resequedad del ojo.

Ojos enrojecidos.

Pérdida de la vista total o parcial.

Ojos cerrados.

Párpados inflamados.

Lagrimeo excesivo.

Inflamación del tercer párpado –bolita roja junto al lagrimal–.

Comezón en el área afectada.

Dolor a la palpación.

Presencia de lagañas con o sin pus.

Tratamiento a seguir

Lava los ojos de 3 a 5 veces al día, por 3 días, con agua de manzanilla del día y tibia, sin tallar enérgicamente.

Aplica fomentos de agua de manzanilla del día tibia por 5 minutos, con algodón, además de los lavados.

Si después de 10 días persisten las molestias, consulta al veterinario para que aplique la terapia correcta.

Rabia


La rabia es una enfermedad bastante grave que ha cobrado miles de vidas humanas en el mundo, y que no ha sido erradicada de nuestro país, por lo que es importante que cada año todos los peros y los gatos sean vacunados. Una de las principales causas, por la que no se ha logrado controlar la enfermedad en un 100 %, es el número tan elevado de animales callejeros. Constituyen un gran foco de infección de ésta así como de muchas otras enfermedades. Desgraciadamente, la sociedad no atiende las campañas para el control de la población de pequeñas especies, e incluso defienden a perros y gatos callejeros. Con todo, es importante que los vacunen y desparasiten, y aprovechen las campañas de esterilización gratuita con el fin de evitar el crecimiento desmedido de estos animales que muchas veces sólo tienen dueños ocasionales. Sólo así puede controlarse la transmisión de la rabia, así como de muchas epidemias.

Transmisión

Se transmite principalmente por la mordedura profunda de un animal infectado, a través de la saliva. El virus penetra el tejido nervioso, para luego migrar hasta el sistema nervioso central y las glándulas salivales de donde se libera.

El consumo de carne de animales muertos e infectados no sometidos a cocción también es un agente de contagio.

Existen animales que pueden transmitir la rabia sin presentar signos clínicos.

El virus, sin embargo, no resiste el calor, además que muchos desinfectantes lo inactivan fácilmente.

Los signos clínicos se presentan de 2 a 8 semanas después de la infección, que es el tiempo de incubación del virus.

La rabia comprende tres fases:

Sin signos evidentes.

La primera fase con frecuencia pasa inadvertida, pero puedes notar signos sutiles de cambio de comportamiento, fiebre, reflejos lentos y que tu perro se lamen constantemente en el sitio de la mordida, como si tuviera mucha comezón.

Furiosa.

El sistema nervioso central ya es invadido: notarás signos de comportamiento errático, como irritabilidad, inquietud, ladridos, agresión por episodios, ataques a objetos inanimados, rascan, gruñidos inexplicables, fotofobia y comportamiento sexual anormal. También puede tu mascota desarrollar desorientación y convulsiones.

Paralítica.

Se desarrolla parálisis, que frecuentemente primero afecta a la extremidad mordida, luego la faringe –percibirás un cambio en el ladrido. Siguen problemas para respirar y parálisis de la mandíbula que verás caída, lo que provocará un exceso de salivación.

Diagnóstico

Se hace un estudio de la cabeza y las glándulas salivales del animal, ya que cualquier perro sospechoso a rabia se debe poner en cuarentena o someterse a eutanasia. Y las autoridades locales se deben poner en sobre aviso a la población del área, por si mordió a alguna persona y se de pronto tratamiento; mientras se confirma si las pruebas fueron positivas a rabia.

Tratamiento a seguir

No hay tratamiento posible. El animal rabioso tendrá que ser sacrificado por las autoridades de la Secretaría de Salud. Los humanos que la padecen pueden sobrevivir si se vacunan rápidamente.

La lucha contra esta enfermedad depende de la conciencia de la sociedad para que vacunen a los perros y gatos domésticos, así como a los animales callejeros.

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